Tenemos que hablar de Kevin

‘Supimos de los cielos estrellados que las niñas habían contemplado años atrás, cierta vez que acamparon, y del aburrimiento de los vernos yendo de aquí para allá, del patio trasero al delantero y nuevamente al trasero y supimos también de un olor indefinible que salía de los inodoros de las noches de lluvia y al que las niñas daban el nombre de <<cloaqueo>>. Supimos qué se siente al ver a un muchacho con el pecho desnudo, una sensación que indujo a Lux a llenar con el nombre Kevin, escrito con rotulador Magic Marker de color púrpura, su libreta de tres anillas e incluso el sostén y las bragas, y por esto comprendimos que se pusiera como una furia el día que llegó a casa y se encontró con que la señora Lisbon había puesto sus cosas en remojo con Clorox a fin de hacer desaparecer todos aquellos <<Kevins>>. Supimos de la rabia que da que el viento de invierno te levante la falda y que las rodillas acaban doliéndote a fuerza de mantenerlas apretadas en clase y de lo fastidioso y cargante que resulta tener que saltar a la comba cuando los chicos juegan al béisbol. Nunca llegamos a entender por qué a las chicas les preocupaba tanto hacerse mayores ni por qué se sentían obligadas a dedicarse cumplidos, pero a veces, cuando uno de nosotros había leído en voz alta una larga parte del diario, debíamos reprimir la necesidad de echarnos los unos en los brazos de los otros o de decirnos que estábamos guapísimos.
Supimos de esa cárcel que es ser chica, de los impulsos y sueños que genera y por qué acaban sabiendo qué colores combinan y cuáles no. Supimos que las chicas eran gemelas nuestras, que todos existíamos en el espacio como animales con idéntica piel y que si ellas lo sabían todo de nosotros, nosotros en cambio no podíamos sacar nada en claro de ellas. Supimos, finalmente, que las hermanas Lisbon eran en realidad mujeres disfrazadas de niñas, que sabían del amor e incluso de la muerte y que nuestra función se reducía simplemente a emitir una especie de ruido que parecía fascinarlas.’

 Las vírgenes Suicidas – Jeffrey Eugenides

blog_tendencias_luceral_2 blog_tendencias_luceral_3 blog_tendencias_luceral_4 blog_tendencias_luceral_5 blog_tendencias_luceral_6 blog_tendencias_luceral_8 blog_tendencias_luceral_9 BLOG_TENDENCIAS_LUCERAL

 

Paula Tabuyo

 

 

.

2 Comentarios

  1. Thanks for another informative web site. The place else may I am getting that kind of info written in such an ideal approach? I’ve a mission that I’m just now operating on, and I’ve been on the look out for such info.

    Reply
  2. I simply want to say I am just newbie to blogging and definitely loved you’re web site. Likely I’m want to bookmark your blog . You surely have terrific writings. Thanks a lot for sharing with us your blog.

    Reply

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Translate »